Instalar alerones en vehículos particulares podría derivar en sanciones en CDMX
La modificación estética de vehículos sin certificación puede resultar en infracciones al Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México.

Conductores en la Ciudad de México que deciden instalar alerones o accesorios aerodinámicos en vehículos de uso cotidiano enfrentan el riesgo de ser sancionados por las autoridades de tránsito. Esta medida se aplica cuando dichas modificaciones alteran las dimensiones originales del automóvil o comprometen la visibilidad y seguridad vial, contraviniendo lo establecido en el Reglamento de Tránsito vigente de la capital. La revisión técnica de las unidades es fundamental para evitar multas que pueden ascender a varios miles de pesos, dependiendo de la gravedad de la falta y la interpretación del agente en el momento de la inspección.
En el estricto sentido de funcionalidad, instalar un alerón en la parte trasera de un coche de volumen, sin ninguna aspiración deportiva, no aporta beneficios aerodinámicos reales. Por el contrario, estas piezas suelen incrementar la resistencia al viento y, en algunos casos, obstruyen la visibilidad de la tercera luz de freno o de la luneta trasera. Las autoridades capitalinas han señalado que cualquier aditamento que sobresalga de la carrocería original debe contar con una certificación técnica que avale que no representa un peligro para otros automovilistas o peatones.
El personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana enfatiza que el propósito de estas regulaciones es garantizar que todos los vehículos que circulan por las vialidades primarias y secundarias cumplan con estándares mínimos de seguridad. Si el alerón instalado carece de una fijación adecuada o excede los límites permitidos de ancho y largo, el vehículo puede ser enviado al depósito vehicular o el conductor puede ser acreedor a una boleta de sanción. Es importante que los propietarios consulten los manuales de fabricante antes de realizar cambios estructurales.
Para evitar problemas legales, se recomienda que cualquier modificación estética sea realizada por talleres especializados que garanticen la sujeción correcta de las piezas y el cumplimiento de las normativas de tránsito locales. Muchos incidentes viales ocurren debido a la pérdida de accesorios mal instalados que terminan desprendiéndose en plena marcha, afectando a terceros. La seguridad vial es una responsabilidad compartida que comienza desde la configuración adecuada de cada unidad automotriz que transita por las calles de la metrópoli.


