La UNAM anula examen de ingreso tras irregularidades con inteligencia artificial
La máxima casa de estudios canceló su prueba de admisión en línea ante sospechas de fraude masivo y uso indebido de herramientas tecnológicas.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha tomado la decisión de anular su primer examen de ingreso diseñado para realizarse íntegramente de manera virtual. Esta medida, anunciada en agosto de 2026, responde a la detección de irregularidades significativas que apuntan al uso de inteligencia artificial y posibles filtraciones de reactivos durante el proceso de selección, poniendo en entredicho la integridad de la evaluación académica más importante del país.
El escándalo estalló a finales de julio, cuando las autoridades universitarias notaron un incremento inusual en los puntajes perfectos obtenidos por los aspirantes. Este patrón de resultados, estadísticamente atípico, coincidió con la implementación de una plataforma tecnológica desarrollada por la empresa Territorium Life, la cual fue contratada por la institución para gestionar la logística digital del proceso de admisión.
Como respuesta inmediata a las fallas detectadas, la UNAM informó el pasado 5 de agosto la terminación anticipada del contrato con el proveedor tecnológico. La universidad ha iniciado un proceso de auditorías internas, externas y técnicas para esclarecer cómo fueron burlados los filtros de seguridad del sistema y determinar la responsabilidad de los actores involucrados en el compromiso de la prueba.
Este incidente ha generado una profunda preocupación en la comunidad académica y entre los miles de jóvenes que buscaban un lugar en la institución. La universidad ha reiterado que su prioridad es garantizar la transparencia y equidad en el ingreso, por lo que se prevé que las próximas etapas del proceso de selección se realicen bajo esquemas de supervisión reforzados y protocolos de seguridad más estrictos.
La investigación continúa en curso mientras la UNAM evalúa nuevas alternativas para asegurar que la tecnología sea un aliado y no una vulnerabilidad en sus procesos administrativos. El caso ha puesto sobre la mesa la urgencia de establecer marcos de control sobre el uso de herramientas digitales en evaluaciones de alto impacto en el sistema educativo nacional.


